¡Sí tienes!

Somos propensos a mirar lo que nos hace falta, en lugar de notar lo que tenemos. Hoy en plena cuarentena donde estamos guardados en nuestras casas, sin poder salir, empezamos a darnos cuenta que no necesitamos tantas cosas, y aveces no valoramos o nos damos cuenta de todo lo que tenemos.

Cuando nuestros ojos se enfocan en lo que no tenemos, nuestro corazón se empieza a llenar de insatisfacción y nos llenamos de sentimientos tóxicos como la amargura, la tristeza y la frustración.

La Biblia narra la historia de una mujer viuda, a la cual le llegan sus acreedores para llevarse a sus dos hijos como esclavos porque no tenia cómo pagar. 

Ella en su desesperación va donde el profeta de Dios y le cuenta su problema, esperando una repuesta o solución a su problema. La pregunta que El le hace es: ¿Que puedo hacer yo para ayudarte? ¿que tienes en casa?, a lo cual ella responde: "No tengo nada"
Mira bien lo que ella responde: "No tengo nada", luego completa y dice "solo una vasija de aceite". 

En los momentos que las cosas no marchan muy bien, nuestra visión fácilmente se nubla impidiendo que veamos lo que tenemos en nuestra mano, así sea poco. 

Las crisis, la presión y la odiosa tendencia a compararnos con otros, nos instigan para no ver que siempre hay algo que tenemos disponible. Algo que podemos usar, que nos puede dar éxito, sacar de determinada situación o que es la respuesta a nuestro problema, pero no lo vemos, porque estamos cegados a todo lo demás

Recuerda que siempre:
Tenemos algo en nuestra mano. 
Hay algo para ayudar a otros.
Tenemos algo para salir adelante y algo para prosperar 
(Entendiendo como "algo", una cantidad indeterminada, generalmente reducida)

Así sea una migaja, un poco, no mucho, una pizca; ese "algo" que tenemos o que Dios ha puesto en nosotros, puede hacernos grandes, sacar lo mejor de nosotros, ayudar a otros o llevarnos a algo mejor.

Observa lo que esta a tu alrededor, examina lo que tienes en tu mano. 
Da gracias porque es MÁS lo que tienes, que lo que te FALTA! 

Cuando agradecemos la visión cambia y podemos ver lo que estaba escondido o que tal vez siempre estuvo allí. 

Siempre tenemos algo para prosperar y si Dios va con nosotros es mucho mas seguro y prometedor el camino.


El sol tiene una clase de gloria, mientras que la luna tiene otra 
y las estrellas tienen otra. 
Y hasta las estrellas se diferencian unas de otras por la gloria de cada una.

1 Corintios 15:41 TLA

Comentarios

Entradas populares de este blog

El que esté libre de Pecado...

No toda pérdida, es una pérdida!