"Al que cuida bien lo que vale poco..."

Todo ser humano desea ser promovido, elogiado y mejorar en su vida. Es un deseo loable, sano  e inherente en nosotros. Lo que me pregunto es ¿por qué en ocasiones queremos ser promovidos a mejores puestos, mejores salarios, cuando nuestro desempeño es mediocre y por el contrario en lugar de mejorar lo que nos han entregado a cargo, muchos acaban destruyendo lo que se les entregó?. 

Esto me llevo a escribir, porque es normal que deseemos ser mejores pagos y promocionados pero también podríamos decir que aveces rayamos en la “descaradez” al desear que nos elogien o paguen cuando ni siquiera hacemos bien lo que nos encomiendan. 

La Biblia dice: “Al que cuida bien lo que vale poco, también se le puede confiar lo que vale mucho. Y el que es deshonesto con lo de poco valor, también lo será con lo de mucho valor.” 
(Lucas 16:10 TLA)

Es decir que somos probados, somos capacitados, somos entrenados en lo poco que se nos entrega y dependiendo nuestra administración, cuidado y resultado, se nos entregará mas. 
Como que todo se da por la simple causa-efecto, o sea es una CONSECUENCIA! 



Si cuido, administro, hago crecer lo que me entregan, como consecuencia seré llevado a administrar algo mas grande o mejor por causa de dicho resultado. 
De ahí vendrá el elogio, tal vez mejor salario, mejores puestos; pero por encima de todo, la gran satisfacción personal de haber hecho las cosas bien y obtener resultados del esfuerzo. 

Así que… Si destruiste, dejaste o abandonaste  lo que se te confío, no esperes ser promovido, promocionado o mejor pagado por algo que nunca hiciste. 
No exijas que se te pague o reconozca, cuando no has multiplicado y administrado bien lo que se te encomendó.
"...fíjate en la hormiga! ¡Fíjate en cómo trabaja, y aprende a ser sabio como ella!La hormiga no tiene jefes, ni capataces ni gobernantes, pero durante la cosecha recoge su comida y la guarda." (Proverbios 6:6-8 TLA)

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El que esté libre de Pecado...

No toda pérdida, es una pérdida!

¡Sí tienes!