Lecciones de Dios
Cuando somos padres usamos las situaciones del día a día para enseñarle a nuestros hijos a ser mejores, a crecer y a madurar. Sus caídas, errores, golpes, las peleas con los amiguitos y demás, las tomamos para enseñarles principios de la vida y la actitud que deben asumir ante esas situaciones. Porque una actitud incorrecta o una respuesta incorrecta puede producir consecuencias no gratas en su vida.
De la misma manera, Dios usa situaciones, problemas y las circunstancias del diario vivir para enseñarnos, corregirnos, acercarnos a El y para que lo amemos de todo corazón.
En algunos momentos Dios puede usar métodos que pueden ser desagradables para nosotros, pero El sabe que nos van a llevar a madurar, a crecer en nuestro carácter, en nuestra fe o convicciones y nos harán mas fuertes.
Hay tres situaciones que casi todo ser humano ha experimentado y en muchas ocasiones son el instrumento de Dios para bendecirnos
1. El Sufrimiento: En muchas ocasiones Dios lo permite para saber si somos sinceros hacia el. Para ver lo que hay en nuestro corazón, para sacar lo que llevamos por dentro y mostrarnos cuan fuerte somos. El sufrimiento tiene la capacidad de abrirnos a nuevas verdades y de ponernos en movimiento.
“No se olviden jamas de lo que han vivido… durante estos años Dios los ha hecho sufrir
para saber si ustedes son sinceros y desean obedecerlo” (Deut. 8:2 TLA)
“Los ha hecho pasar hambre, pero les ha dado a comer pan del cielo… con esto Dios quiso enseñarles que aunque les falte el alimento, pueden confiar en sus promesas y su Palabra y tener vida” (Deut. 8:3 TLA)
En la escasez aprendemos:
- Que las necesidades espirituales son mas importantes que las corporales, pero son las que mas descuidamos. Olvidando que lo interior es la base para una estabilidad externa.
- Aprendemos que si nuestra alma esta bien, podemos estar bien aun en medio de situaciones de escasez o dificultad.
- Para mostrarnos que aunque algo nos falte, podemos CONFIAR en Sus promesas y en Su Palabra.
2. La disciplina: La disciplina se da por amor y Dios nos corrige porque nos ama. Las reprensiones de parte de Dios son para nuestra formación, crecimiento y madurez. Porque con un carácter formado puedes administrar las bendiciones que Dios pone en tus manos.
Corregidos pero no con una vara que destruye sino la de un padre que desea corregir a su hijo que ama y por el que busca su bienestar y felicidad.
“Si Dios los disciplinó,
reconozcan que lo hizo porque los ama, como un padre a su hijo” (Deut 8:5 TLA)
Si Dios te ha llamado, si ha tocado a la puerta de tu corazón y has llegado a El, ten presente que te va a corregir, te va a enseñar, va a usar métodos para que puedas conocerlo, amarlo mas, para que seas un hijo Fiel y seas una muestra de Su amor.
Dios busca tu bienestar en esta tierra y en la eternidad. Depende de ti que seas consciente de su presencia, y veas Su obrar en tu vida.
Mi oración es que Dios nos enseñe a verlo en medio de toda situación, que seamos conscientes que nos ama y desea lo mejor para nosotros y podamos desarrollar la mejor actitud ante toda circunstancia que la vida nos de!

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